Clínica Estética Dental - Centro Implantológico

 

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Diccionario dental

 

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Alvéolos dentarios: son las divisiones en compartimentos que presenta el hueso alveolar donde van insertados los dientes, separados entre sí por un tabique interalveolar óseo.

 

El alvéolo presenta tres regiones, la de las placas corticales, la esponjosa y la alveolar propiamente dicha.

Las placas corticales se disponen en sentido lingual y labial, formando una repisa de sostén muy resistente de hueso compacto, revestida por hueso poroso, que constituye la capa esponjosa. Esta rodea a una capa delgada de hueso compacto, el hueso alveolar propiamente dicho, cuya morfología es reflejo de la forma de la raíz suspendida en su interior.

 

Antagonista: nos referimos a un diente antagonista de otro para señalar el mismo diente pero en la otra arcada, de forma que el diente antagonista, en una boca ideal, del primer molar superior permanente será el primer molar inferior permanente.

 

Aparato estomatognático (gr. estoma = boca; gr. gnathos = maxilares): el conjunto de órganos y tejidos que nos permiten comer, hablar, pronunciar, masticar, deglutir, sonreír, respirar, besar y succionar. Se encuentra ubicado en la cavidad oral, abarcando parte también del cráneo, la cara y el cuello. Abarca, por tanto, los labios, la lengua, los dientes, las encías, las mejillas, el paladar, las amígdalas, la orofaringe, las glándulas salivales, el piso de la boca, los frenillos, los maxilares, los ganglios linfáticos, los senos paranasales y la articulación craneomandibular, así como los huesos, los músculos y la piel del territorio orofacial.

 

Es un aparato muy amplio, que implica cientos de enfermedades, entre estas la caries, la gingivitis, la faringitis, el herpes labial, la candidiasis oral, las adenopatías o neoplasias benignas o malignas, etc. Algunas estructuras orales forman también parte del aparato digestivo otras del aparato respiratorio.

 

Los profesionales sanitarios que se encargan del estudio de este aparato son los odontólogos y los médicos especialistas en otorrinolaringología.

 

Bioointegración: el concepto de biointegración, hace referencia al tipo de unión que se produce entre el hueso maxilar y el implante dental cerámico. Es una unión química producida a través de una capa que se forma entre la superficie del hueso y la superficie del implante. Esta capa está constituida por compuestos químicos procedentes de implantes y superficies óseas dándo lugar a una unión más rápida e intensa que la conseguida con la osteointegración.

 

Caries: la caries es una enfermedad infecciosa multifactorial que se caracteriza por la destrucción de los tejidos duros del diente como consecuencia de una desmineralización provocada por los ácidos que genera la placa dental a partir de los hidratos de carbono de la dieta. Si no es tratada, tras la destrucción del esmalte ataca a la dentina y alcanza la pulpa dentaria produciendo su inflamación, pulpitis, y posterior necrosis (muerte pulpar). El resultado final es la inflamación del área que rodea el ápice o extremo de la raíz, periodontitis apical, pudiendo llegar a ocasionar una celulitis, flemón e incluso hasta llegar a producir un absceso.

 

Cepillos interproximales: tipo especial de cepillo de dientes que se utiliza para limpiar los espacios interdentales, para lo cual posee un fino penacho de cerdas

 

Colutorio: es una solución que suele usarse después del cepillado de dientes, para eliminar las bacterias causantes de caries y eliminar el aliento desagradable.

 

Existen enjuagues con funciones específicas dependiendo de su composición, se pueden encontrar enjuagues que se especializan en la prevención de halitosis, es decir el mal aliento, otros con flúor que previenen la caries y optimizan la calcificación de los dientes. Asimismo, se están diseñando enjuagues bucales con el objetivo de reducir o curar las neoplasias en la cavidad bucal. Es recomendable evitar diluir los enjuagues debido a que puede disminuir la eficacia de éste.

 

Composite: Los composites o resinas compuestas son materiales sintéticos que, como su nombre lo indica, están compuestos por moléculas de elementos variados, tales moléculas suelen formar estructuras muy resistentes y livianas, por este motivo se utilizan desde mediados del siglo XX en los más variados campos. Utilizados en odontología para obturar dientes, a diferencia de la amalgama de plata que necesita tener unas cavidades especiales, cavidades de Black, para su obturación, el composite se adhiere micromecanicamente a la superficie del diente no dependiendo de la cavidad. Las resinas compuestas están formadas por un componente orgánico llamado matriz, son polímeros, y un componente inorgánico que es el relleno, formado por minerales.

 

Cubeta de impresión: una cubeta de impresión es un recipiente fabricado especialmente para la realización de tomas de impresiones dentales, por lo que consta de un cuerpo, para contener los diferentes materiales de impresión existentes, que tendrá una forma adecuada adaptada a la anatomía bucal, variando según sea para la arcada superior o inferior. También consta de un mango que le permitirá al odontólogo o higienista dental sujetar dicha cubeta para llevarla a la boca del paciente, por lo que este mango no debe interferir en la funcionalidad de la cubeta de impresión.

 

Dentina: un tejido intermedio, más blando que el esmalte. Es el segundo tejido más duro del cuerpo. Es amarillento, y su alto grado de elasticidad protege al esmalte suprayacente contra las fracturas. Está estrechamente vinculada a la pulpa dentaria, cuyas células especializadas, los odontoblastos, la elaboran dejando en su estructura sus prolongaciones citoplasmáticas o fibrillas de Tomes. Además de los componentes citoplasmaticos o fibrillas de Tomes, la dentina está constituida por una matriz colágena calcificada, atravesada por conductillos o túbulos dentarios desde el límite pulpar hasta esmalte en corona y cemento en raíz.

 

Diastema: se llama diastema al pequeño espacio entre dos dientes. Comúnmente se utiliza este término para referirse a la separación de los incisivos superiores. Sucede cuando hay una desproporción entre el tamaño de los dientes y la mandíbula. Puede ser localizado o generalizado; este último es frecuente en los niños debido a que los dientes temporales tienen menores dimensiones que los dientes permanentes. Este espacio aparece cuando hay una discrepancia hueso-diente positiva. Algunos personajes famosos con diastema son Jorja Fox, Madonna, Ronaldo, Elton John, Xavier Bailó y Zac Efron. En algunos casos es necesario realizar un tratamiento mediante ortodoncia.

 

Esmalte dental: o tejido adamantino, es una cubierta de gran dureza, compuesto por Hidroxiapatita (mineral más duro del cuerpo humano y también presente, pero en menor densidad, en huesos) que recubre la corona de las órganos dentarios, afectando a la función masticatoria. Por lo tanto, está en relación directa con el medio bucal por su superficie externa, y con la dentina subyacente por su superficie interna. En el cuello tiene relación inmediata o mediata con el cemento que recubre la raíz, siendo extremadamente delgado a este nivel y aumentando su espesor hacia las cúspides, donde alcanza su espesor máximo de 2 a 2,5 mm en piezas anteriores y hasta 3 mm en piezas posteriores.

 

El esmalte es translucido de color blanco o gris azulado. El color de nuestros dientes está dado por la dentina, se trasluce a través del esmalte y está determinado genéticamente. Generalmente los dientes presentan un color amarillento, excepto en el borde incisal, donde predomina el color gris azulado del esmalte.

 

Estomatología: (más comúnmente conocida como Odontología) es la especialidad médica encargada de prevenir, diagnosticar y dar tratamiento —médico o quirúrgico— a las enfermedades, traumatismos, lesiones o defectos congénitos —o adquiridos—, que afectan al aparato estomatognático, en el aspecto estético y funcional.

 

Fibrosis: es la formación o desarrollo en exceso de tejido conectivo fibroso en un órgano o tejido como consecuencia de un proceso reparativo o reactivo, en contraposición a la formación de tejido fibroso como constituyente normal de un órgano o tejido. La fibrosis se produce por un proceso inflamatorio crónico, lo que desencadena un aumento en la producción y deposición de Matriz Extracelular.

 

Gingivitis: la enfermedad bacteriana que provoca inflamación y sangrado de las encías, causada por los restos alimenticios que quedan atrapados entre los dientes y por una nula o deficiente higiene bucal. Es muy frecuente que su origen sea causado por el crecimiento de las muelas del juicio. Esta enfermedad se puede desarrollar después de tres días de no realizar la higiene oral (cepillado de dientes y lengua). Cuando esta enfermedad evoluciona a un estado crónico, provoca bolsas periodontales, movilidad dentaria, sangrado excesivo y espontáneo, y pérdida del hueso alveolar que sostiene a los dientes.

 

Halitosis: es un síntoma o un signo caracterizado por mal aliento u olor desagradable de la cavidad oral. Tiene una gran prevalencia en la población europea, puesto que se estima que más del 50% de las personas la padecen. Casi todo el mundo presenta halitosis al despertar por la mañana, después de varias horas de sueño nocturno, cuando las estructuras de la boca han estado en reposo y la producción de saliva ha sido muy escasa.

 

Hueso alveolar: el hueso de los maxilares que contiene o reviste las cuencas o alveoles, en las que se mantienen las raíces de los dientes. Es un hueso fino y compacto con múltiples y pequeñas perforaciones, a través de las que pasan los vasos sanguíneos, nervios y vasos linfáticos. Es por tanto hueso alveolar, aquel hueso ya sea del maxilar superior o de la mandíbula (maxilar inferior) que contenga las raíces de los dientes. Si pudiéramos mirar un cráneo que ha estado perdiendo dientes, veríamos que los huesos maxilares, no son solo planos óseos horizontales. Dentro del hueso hay pequeños cráteres que marcan el lugar donde los dientes deben insertarse. Estos espacios son los alveolos y sus paredes son llamadas procesos alveolares. Conforme el diente va erupcionando a través de la encía, el proceso alveolar se desarrolla alrededor de los dientes para ayudar a sostenerlos dentro de los maxilares.

 

Oclusión: no es un término anatómico. Nos referimos a oclusión en odontología para denominar lo que comúnmente se conoce como la mordida, por lo tanto la oclusión sería el engranaje producido al contactar los dientes de la arcada superior con la arcada inferior. Se considera como máxima intercuspidación a aquella posición en la que los dientes de la arcada inferior y superior tiene el máximo contacto posible. Para que la oclusión sea estable y no produzca daños ni al periodonto ni a las estructuras de la articulación témporo mandibular, esta "máxima intercuspidación" debe coincidir con la "oclusión céntrica". Esto es, lo más cercanamente posible a "relación céntrica".

 

Odontoblasto: una célula pulpar muy diferenciada. Su estudio se ve limitado por la dificultad en la obtención de cultivos celulares viables. Su función principal es la dentinogénesis, es decir, la producción de dentina, la sustancia bajo el esmalte dental.

 

Osteointegración: se define como: "una conexión directa estructural y funcional entre el hueso vivo, ordenado, y la superficie de un implante sometido a carga funcional". Este término fue acuñado por el Profesor Per-Ingvar Brånemark. El uso de esta técnica quirúrgica moderna permite al paciente que ha sufrido una pérdida dental, una recuperación plena de la función masticatoria y de la estética bucal. La elección del titanio se debe a que este metal en contacto con la atmósfera se oxida en milisegundos transformándose su superficie en óxido de titanio. Dicho óxido se comporta como un material bio-inerte, es decir que no produce rechazo, reacción natural del organismo ante la presencia de un cuerpo extraño que deriva habitualmente en complicaciones clínicas. Además, el titanio presenta unas características mecánicas muy adecuadas, ya que su dureza permite soportar cargas oclusales elevadas, y su módulo elástico es muy parecido al del hueso.

 

Periodontio: se denomina periodonto a los tejidos que rodean y soportan los dientes: encía, cemento dentario, ligamento periodontal y hueso alveolar. La etimología del término procede del latín peri, que significa alrededor de, y 'odonto', diente. Otro nombre muy común para esta especialidad, es Parodoncia. Procede del latín para, que significa junto a, y odontos, diente. Existe una especialidad de la odontología llamada periodontología.

 

Periodontitis: es una enfermedad de etiología bacteriana que afecta al periodonto, el tejido de sostén de los dientes, constituido por la encía, el hueso alveolar, el cemento radicular y el ligamento periodontal. La periodoncia es la rama de la odontología que estudia los tejidos periodontales, así como también el manejo estético de las encías y los implantes dentales. Además de la placa bacteriana, existen otros factores locales y sistémicos que modifican la respuesta del huésped ante la invasión bacteriana, facilitando o por el contrario retardando el proceso infeccioso, por ejemplo tabaquismo, diabetes mellitus, déficits de neutrófilos (Síndrome de Down, Papillon-Lefêvre o Marfan), etc. Sin embargo, es de vital importancia comprender que la única forma de evitar su aparición es manteniendo una adecuada higiene oral y visitas periódicas al odontólogo. La enfermedad en su forma agresiva (periodontitis agresiva) puede aparecer en edades tempranas, evolucionando de manera rápida, lo que provoca la pérdida de piezas dentales en personas jóvenes.

 

Piorrea: inflamación de los alveolos de los dientes que produce necrosis y desprendimiento progresivo de estos.

 

Placa Dental: una acumulación heterogénea de una comunidad microbiana variada, aerobia y anaerobia, rodeada por una matriz intercelular de polímeros de origen salival y microbiano. Estos microorganismos pueden adherirse o depositarse sobre las paredes de las piezas dentarias. Su presencia puede estar asociada a la salud, pero si los microorganismos consiguen los sustratos necesarios para sobrevivir, y persisten mucho tiempo sobre la superficie dental, pueden organizarse y causar caries, gingivitis o enfermedad periodontal (enfermedades de las encías).

Las encías rojas, hinchadas o sangrantes pueden ser las primeras señales de una gingivitis. Si la enfermedad es ignorada, los tejidos que mantienen a los dientes en su lugar pueden comenzar a destruirse y eventualmente se pierden los dientes.

 

La placa dental difícilmente puede ser vista, a menos que esté teñida. Es de consistencia blanda, mate, color blanco-amarillo. Se forma en pocas horas y no se elimina con agua a presión. Varía de un individuo a otro, siendo también diferente según la localización anatómica. Si esta se calcifica puede dar lugar a la aparición de cálculos o sarro tártaro.

 

Pulpa dentaria: o pulpa dental, comúnmente llamado “nervio”, son los nombres que recibe el tejido conectivo laxo localizado en el centro de un diente y rodeado por dentina.

 

Pulpitis: una inflamación dolorosa de la pulpa dentaria. La provocan principalmente la caries y los traumatismos dentarios.

 

Quiste: un quiste es una bolsa cerrada con una membrana propia que se desarrolla anormalmente en una cavidad o estructura del cuerpo. Los quistes se producen como resultado de un error en el desarrollo embrionario durante el embarazo o pueden ser provocados por infecciones. Sin embargo, a veces aparecen espontáneamente sin causa aparente. Los quistes pueden ser peligrosos, a menudo debido a los efectos negativos que pueden tener sobre los tejidos cercanos. Pueden contener aire, fluidos o material semisólido.

 

Un quiste también puede ser un saco que encierre un organismo durante un periodo de dormancia, como en el caso de ciertos parásitos. Así se protegen de los ácidos del estómago y, una vez en los intestinos, lo rompen y emergen.

La fibrosis quística es un ejemplo de enfermedad genética en la que los quistes se desarrollan en el tejido pulmonar y liberan moco en los pulmones (véase alvéolos), reduciendo la capacidad pulmonar y provocando tos crónica.

 

Tejido gingival: es un conjunto de células semejantes entre sí que tienen un origen común y la misma fisiología, es decir, están diferenciadas en un mismo sentido, que se localiza en la zona de la encía. La encía está formada a su vez por tejido epitelial y tejido conectivo y se localiza en el periodonto; que a su vez está formado por la propia encía, el ligamento periodontal, hueso alveolar y cemento radicular.