La dieta
Una dieta no saludable es uno de los factores que contribuye al desarrollo de la caries dental. La caries dental es una enfermedad multifactorial, infecciosa y transmisible. Entre los factores que contribuyen a su desarrollo están: las bacterias –en particular el Streptococcus mutans–; el pH de la saliva, una higiene oral deficiente, la falta de suplementos de fluoruro, una dentadura susceptible a caries y una dieta no saludable.
Para tener unos dientes y encías sanos hay que mantener una dieta equilibrada, consumiendo los cinco grupos básicos de alimentos: lácteos, cereales, carne, pescado y frutas.
Cuando hablamos de dieta, nos referimos a un consumo frecuente de carbohidratos refinados (azúcares). A través del tiempo se ha visto el consumo de azúcares como el causal de las caries. Los azúcares son la dieta ideal para la producción de ácidos, que es el ambiente óptimo para las bacterias que causan las caries. La frecuencia del consumo de dulces es usualmente considerado de mayor importancia que el consumo total de dulces. Una dieta balanceada de carnes, verduras y vegetales no provee a las bacterias suficiente energía para la producción masiva de ácidos. Entre las recomendaciones para meriendas saludables están: frutas, vegetales, yogurt, emparedados y jugos no azucarados artificialmente, entre otros. Se debe completar cada comida con agua. Ésta facilita el retiro de los remanentes de comida de los dientes, ayudando a neutralizar el pH de la saliva.
Recuerde visitar al dentista, al menos, dos veces al año.